La dedicación es el secreto

firma-grande-600El modo tradicional

En el mundo existen numerosos despachos de propiedad industrial, pero son pocos los que proporcionan un verdadero asesoramiento de auténtica calidad para adoptar las estrategias más adecuadas en materia de propiedad industrial. Por nuestra propia experiencia, sabemos que el tamaño y compleja estructura de muchos de estos despachos y de sus numerosos departamentos les ha convertido en auténticas fábricas de patentes y marcas en las cuales los clientes se ven obligados a tratar sus asuntos con un gran número de socios, asistentes y otros profesionales diversos. Estos despachos crecen, abren oficinas nuevas, pero inevitablemente corren el riesgo de convertirse en estructuras cada vez más lentas, más complejas, más costosas para sus clientes y menos satisfactorios para los que trabajan en ellas.

Lo anterior se traduce en el progresivo distanciamiento entre el cliente y el profesional.

Nuestro estilo

Estamos convencidos de que proporcionar un asesoramiento completo y personalizado es la nota esencial que distingue a unos despachos de propiedad industrial de otros.

Nuestra estructura y la utilización de las más modernas tecnologías nos permite simplificar y reducir el número de profesionales que tratan los asuntos de cada cliente, manteniendo un permanente conocimiento global de los mismos y de sus necesidades en todo momento.

Atender los asuntos con prontitud es un compromiso prioritario para nosotros, y lo cumplimos. Por ello despachamos los correos electrónicos en el mismo día. Sabemos que la capacidad de respuesta en el trabajo es la clave para ganarse el respeto y la estima de los clientes.

La dedicación es el secreto

Estamos orgullosos de nuestros clientes, y de que casi todo el trabajo nuevo que recibimos proceda de recomendaciones. Nos unen lazos de amistad y de fidelidad con muchos de nuestros clientes y asociados, con los que llevamos trabajando desde que nos establecimos como despacho independiente. La lealtad que nos demuestran muchos de estos clientes siempre es proporcional a la que nosotros observamos hacia ellos.